Para el productor Pablo Ortiz, la temporada de manzana prácticamente llegó a su fin. Ahora comienza la etapa de podas, algunos riegos pendientes y las últimas fertilizaciones, todo para cerrar el ciclo y prepararse desde ya para el que viene.

Este año, dice, dejó buenas sensaciones: hubo agua en abundancia, algo que no se veía desde hace tiempo. Después de años de sequía, el respiro fue evidente. Incluso al revisar temas discutidos en un simposio hace ocho años, Ortiz nota que muchas situaciones climáticas y productivas se repiten, como si los ciclos agrícolas volvieran cada cierto tiempo. ´´Eso de las vacas flacas y las vacas gordas sí aplica´´, comenta.

Sobre la cifra exacta de producción, explica que ese dato lo maneja UNIFRUT, aunque asegura que la cosecha fue buena. Y el mercado lo confirma: la demanda se mantiene fuerte y recientemente el producto se agotó en algunos puntos por la pausa en los envíos.

Normalmente salen entre 80 y 100 tráileres diarios de manzana, todos refrigerados. Pero la semana pasada, las manifestaciones detuvieron los empaques y frenaron por completo el movimiento. Ahora, con el proceso reanudado, el reto es ponerse al corriente y esperar a que las cosas se estabilicen.